En nuestro último post hablábamos de Issu como plataforma de publicación de libros. Y además de estar al alcance de los usuarios finales ellos comercializan una plataforma para editoriales u otras empresas que necesiten publicar libros de forma electrónica y online, y personalizar el servicio.

Y hace muy poco me enteré, gracias al interesante blog Hablando del asunto 2.0, del nacimiento, hace menos de un año, de la editorial “El fin de la noche“, una editorial  con una propuesta muy interesante.

Apostando por un mix de nuevos autores y consagrados, con un comité editorial bueno y variado, han optado por la publicación electrónica de sus textos y la impresión a demanda (como, por ejemplo, lo hace Bubok), pero con especial cuidado en la calidad del producto final. La originalidad no termina ahí ya que los nombres de sus colecciones no son los clásicos géneros literarios, sino que tienen nombres más representativos, abarcativos y de mas vuelo. ¿Por qué no debe jugar con las palabras una editorial, si al fin y al cabo se dedica a eso?

Estuve leyendo los poemas de “Lo humanamente posible” y pronto hojearé “Ese verano“.

Para enterarse como se formó la editorial, quienes la integran, cuales son sus proyectos actuales, hacia adónde apuntan y otros detalles, les recomiendo leer la entrevista que Hablando Claro 2.0 le hizo a Carolina Sborvsky, que consta de tres partes:

Entrevista a Carolina Sborovsky de “El fin de la noche”, parte 1

Entrevista a Carolina Sborovsky de “El fin de la noche”, parte 2

Entrevista a Carolina Sborovsky de “El fin de la noche”, parte 3

PD: Gracias a Germán Echeverría me enteré de dos editoriales más que están trabajando con Issu: Editorial Teseo y Editorial Autores de Argentina.

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En los primeros posts de este blog hablábamos de Bubok y de Yudu Freedom, dos sitios que nos permiten convertir nuestro libro en versión online (Bubok además, lo vende por nosotros y lo imprime a demanda).

En este tiempo han aparecido nuevos productos con la misma funcionalidad. Hoy les comento sobr uno muy bueno, cuyo único objetivo es convertir un documento en una versión online, pero con interesantes agregados que lo resaltan del resto.

issuu-logoSe trata de Issuu, un sitio que se presenta como orientado a revistas digitales, pero que admite -y cuenta con funciones especiales para ello- libros y presentaciones.

Una vez registrados el proceso es muy simple. Debemos subir un documento, que puede ser PDF, DOC, ODT, RTF, PPT u otros, y el sistema lo convierte en un libro online. El documento digital queda en nuestra propia librería (cuya estética es similar a una librería de madera, con estantes) y podemos decidir publicitarlo desde el sitio -que se encarga de catalogarlo en Google para que aparezca bien posicionado en las búsquedad- ó, y aquíissuu-viewer-paper vienen las diferencias con otros sitios similares, incluirlo fácilmente en otros lugares, como por ejemplo Facebook, un blog de Blogspot o de WordPress, o cualquier sitio que tengamos.

Se usa muy fácil, tiene buenas herramientas de administración (incluyéndo la posibilidad de subir documentos privados, que nadie más que el autor los puede ver), es gratuito y su visor admite varias maneras de ver el documento. Más allá del cambio de página (animado, simulando un libro o revista real), se puede optar por visualizacion Magazine con dos páginas por pantalla, o Paper, ideal para libros, con el texto a pantalla completa. Y siempre se puede usar el zoom.

En nuestro proximo post hablaremos de una editorial argentina que está usando esta plataforma. Mientras, bien podemos comenzar a usarla para promocionar de forma particular, alguno de nuestros trabajos.

Es indudable que la forma de producir, distribuir y leer literatura (y otros textos) está cambiando. La pregunta del momento es hacia dónde nos lleva ese cambio.

Los libros, ¿se leerán desde internet o en la computadora? ¿Usaremos en lugar de una computadora un equipo especialmente diseñado para leer libros, un “ebook reader”? ¿Compraremos libros digitales que bajaremos a nuestra computadora o compraremos una suscripción a un libro que podremos acceder desde cualquier lugar con una conexión a internet? ¿Compraremos los libros que nos gusten o accederemos a enormes librerias por un abono fijo? ¿Se populizarán las licencias abiertas (como Creative Commons) para -entre otras cosas- distribuir libros gratuitos? ¿Cómo se modificará el mercado editorial con la aparición de internet y las impresiones on-demand (por ejemplo de Bukok)?

Son demasiadas preguntas para el momento en que todo se está cocinando. Desde aquí trataremos de brindar información para tener más elementos y así analizar mejor la cambiante realidad que vivimos.

Comencemos explicando algo que he mencionado en varios posts anteriores: ¿qué es un e-book reader? Pero para no alargar más este mensaje tan lleno de texto daré paso a la gente de IndigoMedia, que han armado un video, en formato de videoclip televisivo, explicando y mostrando lo que es un ebook reader. Además, se explica lo que es “Google Books”, la librería digital de Google.

Luego de ver el video, les recomiendo una comparativa de los diferentes ebooks readers que hay en el mercado actualmente que realizó la gente de Soy bits.

http://libros.soybits.com/guia/

Y, si se quedaron con la espina de conocer qué es lo que hay en la librería digital de Google, éste es el enlace (la última novedad es que también digitalizaron revistas):

http://books.google.com/

¡Qué lo disfruten!

Prepárese para descubrir una forma diferente de leer un libro. Hasta hoy un libro sólo mostraba la información impresa en texto. Alguno se había aventurado a añadir un CD, pero ahora se puede interactuar con ellos. Eso sí, tiene que disponer de un móvil con cámara que capte los códigos QR (conocidos también como BiDi). Y ¿qué es un código QR? Esas matrices de puntos blancos y negros que vemos impresas en anuncios y promociones. Son capaces de almacenar mucha más información que los clásicos códigos de barras. Y con un programita y una cámara, pueden interpretarse.

Uno de los usos de esos códigos son los Bidibooks, creación de la Editorial Netbiblo y pioneros en Europa. Son unos libros de apariencia convencional a los que han incorporado códigos QR que contienen claves con información complementaria en formato digital. Para disfrutar de los Bidibooks es necesario un teléfono móvil con cámara integrada. El equipo tiene que ser compatible con la aplicación que descifra los códigos. El programa, llamado Kaywa Reader, se descarga de forma gratuita de la Web. Es muy simple, aunque de momento no hay versión en español. Lo siguiente es hacerse con alguno de los 22 libros que hay a la venta.

Entre ellos encontramos guías de ciudades, hoteles de lujo, desastres naturales… Los libros son multilingües. Todos están editados en español, inglés, alemán, francés, italiano y japonés.

Lo siguiente es interactuar con los libros. Basta con activar el lector de códigos instalado en el móvil. Automáticamente la cámara se enciende. Es el momento de encuadrar el código y sacarle una foto. Acto seguido aparece en la pantalla una dirección web. Ésta es la que nos dirige a la información extra. Los contenidos los veremos directamente en nuestro móvil pulsando tan sólo un botón. La información que se obtiene viene de la mano de la Wikipedia, Flickr y YouTube.

Es importante saber que tanto la descarga del software como de los contenidos se realiza conectándose a Internet. Y esto puede acarrear costes de conexión. Por ello los iconos asociados a cada código QR identifican el tipo de contenido al que enlazan: texto, video o fotos. Por supuesto, existe la opción de usar una conexión WiFi. En cualquier caso, todos los contenidos están optimizados para su uso en el móvil.

Los Bidibooks son una gran apuesta por las redes sociales. Pero también por los libros analógicos. Sus ventajas son evidentes. Por un lado la información siempre está actualizada en un formato muy atractivo. Y por el otro, adquirir un Bidibook no supone más gasto que un libro tradicional. Con estas iniciativas no tenemos más remedio que engancharnos a la lectura. Y qué bien sienta.

Autor: Carolina Denia

Tomado_de: http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=34954&origen=notiweb

Fuente original: http://www.elmundo.es/

Cada vez que trabajamos en un documento de Microsoft Word además del texto estamos grabando otra información (sin que lo sepamos): nuestro nombre y apellido como autor, la fecha de creación, la de cada una de las ediciones, comentarios, palabras clave, enlaces que hayamos usado y el tiempo total de edición viajan con cada .doc que generamos.

¿Sorprendido? Si envío un cuento a alguien él podrá saber cuanto tiempo me llevó escribirlo. Si envío un curriculum vitae sabrá cuando fue la última vez que lo modifiqué y si lo hice yo mismo o alguien me ayudó.

Claro que no está bien que esto suceda, pero es el precio a pagar al usar programas que trabajen con formatos cerrados (sólo Microsoft -en teoría- conoce como se almacena la información dentro de cada documento de Word), a diferencia de otros programas, como OpenOffice que trabajan con documentos de formato abierto (se puede consultar en internet qué se graba y en qué formato).

Microsoft se puso al día y en la nueva versión del office, con un formato diferente, de extensión “docx”, evita guardar información sensible junto al texto.

En conclusión tenemos tres alternativas: La primera utilizar procesadores de texto de formato de documento abierto (como OpenOffice, gratuito), la segunda actualizarse a la última versión de Microsoft Office (total, son solo 500 dolares) y mientras tanto, podemos utilizar Doc Scrubber para limpiar nuestros documentos de Word.

Doc Scrubber es un programa gratuito para uso hogareño que se encarga de quitar de un documento de Word todos los datos que no sean parte del contenido. Funciona seleccionando un único documento, varios o una carpeta completa y luego limpiándolos. Java Cool Software es la empresa que subsana con este programa la intrusión cometida por Microsoft Office.

El programa es pequeño, baja rápido de internet y funciona velozmente. La solución definitiva (actualizar Microsft Office o instalar OpenOffice) llevará un poco más de tiempo pero vale la pena.

Microsoft Office tímidamente con MS Office Live está permitiendo trabajo de varios usuarios en un mismo documento.  Google Docs lo realiza de mejor manera, guardando registro de cada modificación e identificando que usuario la realizó. Pero ninguna de estas aplicaciones puede trabajar en tiempo real.

EtherPad es una aplicación desarrollada por ex-empleados de Google cuyo objetivo es proveer una pantalla donde varios usuarios puedan escribir y todos ver el proceso. Esto, a diferencia de un chat, muestra cada letra escrita a medida que se tipea. Además, identifica con un color diferente el texto ingresado por cada usuario y cuenta con la opción de grabar revisiones a las que se podrá volver en caso de modificaciones no deseadas.

¿Usos? Muchos. Escribir un texto entre varios, capacitar a alguien, corregir una carta, elaborar un informe, un trabajo práctico.

Actualmente el sitio está en etapa de pruebas pero podemos anotarnos para que nos avisen cuando esté disponible para el público (aquí publicaremos cuando eso suceda).

Quienes aman al libro como a sí mismo y respetan los libros de los demás suelen llamarse -ya que por consecuencia coleccionan libros de valor literario, material, histórico o personal- bibliómanos. Uno de ellos, Lamberto Palmar, desde Valencia, España, comparte con el mundo su colección de libros antiguos.

En su blog Mis libros antiguos muestra fotografías de libros sepia (como la estética del blog), con papel resquebrajado y el rastro de cientos de dedos y ojos e historias en cada página. Acompaña a cada texto un comentario sobre el mismo, relacionado a la obra en sí, como a la fecha de publicación y la forma en que ha llegado a sus manos.

Ojalá se multipliquen este tipo de iniciativas y nos permitan centralizar (quizá armando un anillo de blogs) el patrimonio cultural de las reliquias en papel.